Contrato Con La Muerte




Miguel era un joven que le gustaba vivir el momento, todo aquello que el quería siempre lo conseguía, siendo de familia acaudalada y de buenos ingresos, le era fácil cumplir sus caprichos, poseía un basta colección de autos deportivos, pues sentía un fuerte afición por ellos, su favorito era un Corvette Z06 que recién había adquirido.

Un día mientras viajaba a alta velocidad decidió pisar a fondo el acelerador llegando 230 km/hr, a esa velocidad el auto comenzó a desestabilizarse y Miguel no pudo recuperar el control, al final un fuerte impacto le hizo perder el sentido y Miguel quedo inconsciente.

Cuando abrió los ojos pudo ver que sus padres y hermanos estaban frente a él mirándolo, seguido de eso se percató que estaba postrado en una cama y era incapaz de moverse, estaba en un hospital por lo que alcanzaba a observar de la habitación en la que se encontraba.
 

-Mamá, papá, ¿qué ocurrió?… ¿qué pasa?-, preguntaba pero nadie le respondía, por lo que su mente arrojó un pensamiento que lo hizo sentir que todo su mundo se había derrumbado, su cuerpo no le respondía, sus palabras solo él las escuchaba en su mente, no podía hacer más, estaba en coma.

Miguel gritó con fuerza, pero solo en su mente escuchaba el eco de su grito, permaneció mirando el techo color blanco sobre él, estaba sumergido en sus pensamientos, reflexionando sobre sus actos, cuando una voz le hizo perder la concentración.
 

-Hola Miguel, ¿cómo te va?-, una voz femenina se escuchó a su derecha pero le era imposible girar la cabeza, una figura oscura entonces comenzó a camina al rededor de su cama, hasta quedar frente a él, Miguel entonces se percató de se trataba de un mujer, con aspecto inquietante, pero de una gran belleza.
 

-¿Quién eres?-, preguntó Miguel, pero sabía que ella no lo escucharía. 

-No tengo un nombre como tal, en distintas cultura y a lo largo de la historia la humanidad me ha puesto muchos nombres y apodos, Parca, Kali, Muksa, Catrina-, respondió la mujer con un tone sensual en su voz.
 

-¿Catrina?, ¿entonces eres la muerte?-, preguntó Miguel, -Entonces, ¿es todo?, viene a llevarme-, continuó con miedo, pero muy en el fondo esa idea ya había pasado por su mente.
 

-Así es, pero también estoy aquí para ofrecerte una segunda oportunidad, ¿te gustaría salir de esta situación?-, continuo la muerte y entonces la mente de Miguel se lleno de esperanza.
 

-¡Sí!, ¡por favor!, ¡quiero salir de esto!, ¿cómo puedo hacerlo?-, preguntó Miguel  y entonces la muerte hizo aparecer un papiro viejo.

-¿Y eso qué es?-, preguntó Miguel con curiosidad y nervios.
 

-Esto es un contrato de vida-, respondió la muerte, -por favor léelo detenidamente y dime si lo quieres firmar-, Miguel entonces leyó detenidamente el documento.
 

ESTE CONTRATO ES PARA CONSTATAR QUE QUIEN FIRME TIENE EL FAVOR DE LA MUERTE PARA CONSERVAR SU ALMA DURANTE EL PERIODO Y BAJOS LAS CLÁUSULAS Y CONDICIONES QUE DE DESCRIBEN A CONTINUACIÓN:
 

CLAUSULAS 

PRIMERA.- EL MORTAL CONSERVARÁ SU ALMA DURANTE EL TIEMPO QUE AMBAS PARTES ACUERDEN, UNA VEZ TERMINADO EL PLAZO, LA MUERTE RECLAMARÁ EL ALMA DEL MORTAL SIN QUE SE LE PERMITA OBJETAR NI RENEGOCIAR.
 

SEGUNDA.- LA MUERTE ESTA OBLIGADA A NO INTERVENIR EN LA VIDA DEL MORTAL UNA VEZ QUE EL CONTRATO COMIENCE SU PERIODO, A NO SER QUE EL MORTAL FALTE ALGUNA DE LAS CONDICIONES DEL MISMO.
 

TERCERA.- SI EL MORTAL NO CUMPLE EL CON EL CONTRATO LA MUERTE PODRÁ TOMAR SU ALMA ANTES DE QUE EL PERIODO DE TIEMPO TERMINE.
 

CUARTA.- SI LA MUERTE NO CUMPLE CON EL CONTRATO EL MORTAL CONSERVARÁ SU VIDA SIN QUE LA MUERTE PUEDA OBJETA Y CONTINUARA HASTA CUMPLIR SU PERIODO ORIGINAL DE VIDA.
 

QUINTA.- EN CASO DE QUE AMBAS PARTES NO CUMPLAN CON EL CONTRATO, EL DOCUMENTO SERÁ ANULADO, EL MORTAL CONSERVARÁ SU ALMA UNICAMENTE 1 AÑO, Y SIN IMPORTAR QUE ACONTECIMIENTO SUFRA, LA MUERTE NO PODRÁ RECLAMAR SU ALMA HASTA CUMPLIR LOS 12 MESES. 

UNA VEZ FIRMADO EL DOCUMENTO Y APROBADO POR AMBAS PARTES, ESTE CONTRATO SERÁ INFALIBLE Y NO PODRÁ SER CANCELADO HASTA QUE SE CUMPLA EL PLAZO Y CONDICIONES QUE EL SE ESTIPULEN.  

CONDICIONES

PRIMERA.- NO PUEDE VOLVER A CONSUMIR BEBIDAS ALCOHÓLICAS DURANTE EL PERIODO DEL CONTRATO NI VIAJAR EN AUTO POR NINGUN MOTIVO.

SEGUNDA.- LA MUERTE NO INTERFERIRÁ EN LA VIDA DEL MORTAL, SIN IMPORTAR SI SUFRE OTRO ACCIDENTE AJENO AL AUTOMOVILISMO.
 

TERCERA.- AL FINALIZAR EL PERIODO DE TIEMPO, LA MUERTE RECLAMARÁ EL ALMA DEL MORTAL SIN MÁS.

-¿Y bien?… ¿qué te parece?-
, pregunto la muerte al joven en la cama, -¿Te interesa firma el contrato o prefieres esperar aquí hasta que finalmente llegue tu momento?-.

Miguel pensó un momento en su situación, era la oportunidad perfecta para salir de ese embrollo, pero eso significaba que tendría que cambiar su estilo de vida, cosa que a él no le sería nada fácil, pero pensó que dejar el alcohol sería todavía menos no volver a moverse, entonces contempló la oportunidad de poder vivir un vida larga, quizá no volvería a beber, pero seguiría teniendo la fortuna de siempre a su disposición.

-¡Sì, lo haré!-, contento Miguel a la muerte, -pero quiero que el periodo mi vida sea de 100 años-, entonces continuó Miguel con cierta arrogancia.

-Muy bien-, la muerte respondió con toda tranquilidad y sin más le acercó el contrato.

-¿En serio es todo, solo firmo y ya?-, Miguel sintió demasiado fácil todo, pero el pensar en salir de esa le basto para  firmar, -espera, como voy a firmar, no puedo moverme-, continuó Miguel.

-es verdad-, entonces la muerte tocó el brazo del chico y este se pudo mover, entonces haciendo aparecer un alfiler la muerte dio un piquete en el dedo indice de Miguel y extrajo una gota de sangre, la colocó cobre el papel y entonces la marca de la sangre quedó impregnada.

-listo, con eso basta-, continuó la muerte y acto seguido, se desvaneció en la oscuridad dejando a Miguel recostado, entonces Miguel sintió que las fuerzas regresaban a su cuerpo y pudo ponerse de pie, su familia y doctores no se explicaban, pero lo dieron de alta por su recuperación milagrosa.

Miguel hizo una gran fiesta para celebrar su regreso de la muerte, pero recordó que no podría beber ninguna gota de alcohol en 100 años, aun así el pensar que viviría tanto lo emocionó, entonces sus padres le dieron una sorpresa inesperada, su auto estaba arreglado, Miguel emocionado se acercó abrió la puerta y entonces, recordó el contrato, no podía subirse a un automóvil, entonces miró en dirección a la fiesta y dio un fuerte suspiro.

-Debo hacer-, se dijo a si mismo, y en un acto de completa desobediencia se subió en su automóvil, encendió el motor y arrancó para viajar a gran velocidad, Miguel iba emocionado, casi sin prestar atención a la carretera, de pronto una figura en la misma le hizo frenar de golpe, la muerte se le apareció a Miguel y en un segundo estaba a un lado de la ventana de su puerta.

-¿Qué haces Miguel?, no estas cumpliendo con el contrato-, la muerte le hablaba con la misma tranquilidad de siempre.

-Pero el contrato dice que no puedo viajar en automóvil si he bebido-, Miguel trato de escapar de la situación argumentando un hueco en el contrato.

-No intentes engañarme Miguel, el contrato es infalible, accediste a no beber ni viajar en auto durante 100 años-, continuó la muerte, -Oh Miguel, te voy a tener que matar-

Miguel asustado en un acto desesperado arrancó el auto y aceleró tan rápido como pudo, dejando la figura a lo lejos, pero cada que avanzaba unos metros la figura se le aprecia a lado de la carretera indicando que se detuviera, Miguel sigue conduciendo, ignorando las señas de la muerte.

-Detente Miguel, esto no terminará bien para ti-, la muerte apareció en el asiento del copiloto y Miguel dio un grito asustado, pero no se detuvo, de pronto la muerte ya no estaba se apreció frente a él a unos metros y Miguel completamente asustado y desesperado aceleró más para intentar arroyar a la mujer a la distancia, pero de nada sirvió, el auto simplemente pasó a través de la muerte y sin que Miguel pudiera frenar a tiempo su auto salió de la carretera.

Lo último que Miguel pudo ver mientras su auto caía por un barranco a su inevitable muerte fue a la mujer con los brazos abierto esperando por el al final del abismo.


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